miércoles, 9 de mayo de 2012

Confucionismo - Pensamientos


La semana pasada comentamos que en Los Cuatro Libros estaban contenidas recopilaciones de los dichos de Confucio y Mencio.

Cada recopilación tiene su fundamentación, la cual explicamos a continuación:
  1. Primer Libro Clásico (Ta-Hio o Gran Ciencia) atribuido al nieto de Kung-Tse esta dedicado a los conocimientos propios de la madurez.
  2. Segundo Libro Clásico (Chung-Yung o Doctrina del Medio) trata de las reglas de conducta humana, del ejemplo de los buenos monarcas y la justicia de los gobiernos.
  3. Tercer Libro Clásico (Lun-Yu o Comentarios filosóficos) conocido como Analectas, resume de forma dialogada lo esencial de la doctrina de Kung-Tse.
  4. Cuarto Libro Clásico (Meng-Tse o Libro de Mencio) compuesto por su seguidor, que vivió entre los años 371 y 289 a. C.

Algunos pensamientos del Primer Libro:
  • Es preciso conocer el fin hacia el que debemos dirigir nuestras acciones.
  • En cuanto conozcamos la esencia de todas las cosas, habremos alcanzado el estado de perfección que nos habíamos propuesto.
  • Desde el hombre más noble al más humilde, todos tienen el deber de mejorar y corregir su propio ser.
  • ¿No sería más eficaz lograr que fueran innecesarios los juicios?, ¿No resultaría más provechoso dirigir nuestros esfuerzos a la eliminación de las inclinaciones perversas de los hombres?
Algunos pensamientos del Segundo Libro:
  • El camino recto o norma de conducta moral debemos buscarla en nuestro interior. No es verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre, es decir, la que no deriva directamente de la propia naturaleza humana.
  • La perseverancia en el camino recto y la práctica constante de las buenas obras, cuando han alcanzado su prado máximo de perfección, producen óptimos resultados; del mismo modo, el fiel cumplimiento del deber dará lugar a beneficios sin límite, siendo su causa unas fuerzas de naturaleza sutil e imperceptible.
Algunos pensamientos del Tercer Libro:
  • Aprende a escuchar sin descanso para disipar tus dudas; mide tus palabras, para que nada de lo que digas sea superfluo; sólo de este modo lograrás evitar todo error. Obsérvalo todo, para prevenir los daños que pudiera ocasionarte una insuficiente información. Controla tus acciones, y así no tendrás que arrepentirte con frecuencia de ellas. En cuanto hayas conseguido que tus palabras sean normalmente rectas, y no debas arrepentirte con frecuencia de tus acciones, serás digno del cargo que ocupas.
  • Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía.
Algunos pensamientos del Cuarto Libro:
  • Si un rey no gobierna con rectitud, es decir, si no colma de beneficios a su pueblo, es porque no quiere y no porque no pueda.
  • Si un príncipe se entristece por las desgracias de su pueblo, los súbditos también sentirán pesar por las tristezas de su príncipe. Si el príncipe se alegra con la felicidad de su pueblo, y hace suyas las penalidades de sus súbditos, no tendrá dificultad alguna en su gobierno.
  • Si tú amas con locura las riquezas, no debes hacer otra cosa que compartirlas con el pueblo.

Para conseguir que nuestras intenciones sean rectas y sinceras debemos actuar de acuerdo con nuestras inclinaciones naturales.


¡Feliz miércoles!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Confucionismo


El confucionismo debe su nombre a Confucio, en chino “Kongfuzi”, sin embargo algunos no lo consideran como una religión ya que ni siquiera Confucio se consideró a sí mismo como una divinidad. El que profesa el confucionismos sigue una filosofía y una ética. De hecho, durante un tiempo fue proclamada la ideología de China.

La clave de la ética confuciana es “jen”, que tiene diversas traducciones: “intuición humana”, “amor”, “bondad” y “humanidad”. Jen representa las mejores cualidades humanas. En las relaciones humanas, se transforma en chung, o la felicidad a uno mismo y a los demás, y shu, o altruismo. Todo esto, que en abstracto puede parecer un poco complejo, fue definido en la máxima: “No hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti mismo”.

Los principios del confucionismo están recogidos en los nueve libros antiguos chinos transmitidos por el maestro y sus seguidores. Se dividen en dos grupos: Los Cinco Clásicos y los Cuatro Libros. Los Cinco Clásicos fueron escritos antes de Confucio, y este filósofo insistió en la importancia de leerlos y aprender de ellos. Los Cuatro Libros contienen recopilaciones de los dichos de Confucio y Mencio (filósofo chino, considerado como el más eminente seguidor del confucianismo) y de los comentarios de los seguidores sobre sus enseñanzas.

Confucio predicaba el cumplimiento de las cinco virtudes: bondad, honradez, decoro, sabiduría y felicidad, pues encierran el conjunto del deber humano.

En la actualidad, los reformadores, revolucionarios y comunistas atacaron las enseñanzas de Confucio, considerándolas pasadas de moda. Y aunque en 1949 el Partido Comunista prohibió el estudio de los cásicos confucianos, aun gran parte de la población está influenciada por Confucio.

¡Feliz miércoles!

jueves, 22 de marzo de 2012

Mitología China – Panteón principal


El panteón de la mitología china está presidido por tres dioses supremos:
  1. El Venerable Celeste del Origen Primario (Yuan-che T’ien-te-suen).
  2. El Augusto de Jade (Yu-huang), también llamado Supremo Emperador de Jade (Yu-huang Chang-ti) o, familiarmente, el Señor del Cielo (Lao-t’ien-ye).
  3. El Venerable Celeste de la Aurora de Jade de la Puerta de Oro (Kin-k’iue Yu-tchen T’ien-tsuen).
Al Señor del Cielo le ayuda en su gobierno y administración de la Tierra el Gran Emperador de la Montaña del Este (T’ai-yo ta-ti), que es el responsable de los dioses nombrados por el Señor del Cielo para presidir los Ministerios Divinos:
  1. Ministerio de la Riqueza.
  2. Ministerio de la Verdad.
  3. Ministerio de la Sabiduría.
  4. Ministerio del Poder.
  5. Ministerio de la Victoria.
  6. Ministerio de la Justicia.
  7. Ministerio del Amor.
  8. Etc.
Estos dioses-mandarines tienen a su vez dioses subalternos que se ocupan de departamentos concretos de cada uno de los Ministerios Divinos.
Por ejemplo, el dios del Ahorro es un subalterno a las órdenes del Supremo Responsable del Ministerio de la Riqueza.

En la foto de la derecha tenemos a El Augusto de Jade o Señor del Cielo.

¡Feliz jueves!

jueves, 8 de marzo de 2012

Mitología China – Introducción


El panteón chino da una imagen bastante exacta de la organización terrestre de su país; es como una transposición de una organización ya existente, aunque ello es algo muy difícil porque ésta no podía existir antes que los individuos que la pusieron en práctica. Además, éstos no tenían ni poder ni autoridad para hacerlo, o sea, no eran reyes ni emperadores sin el beneplácito de los dioses, y tampoco podían ser ellos mismos una encarnación viviente de la Divinidad.

Por ello, parece que es más bien lo contrario, que primero hay un contacto místico-espiritual con lo divino en una era mágica, y es el panteón divino el modelo de la organización social que posteriormente se va plasmando en la realidad.

En China, el panteón está presidido por tres dioses supremos.

  1. Uno que gobernó: el venerable Celeste del Origen Primero.
  2. Otro que gobierna: El Augusto de Jade.
  3. Y un tercero, Venerable Augusto, que sustituirá a el venerable Celeste del Origen Primero.


¡Feliz jueves!

jueves, 1 de marzo de 2012

Mitología Egipcia – Dato curioso sobre Anubis


Recordemos que Anubis fue un antiguo dios asociado a la muerte, hijo de Isis y Osiris, responsable del embalsamiento y la protección de las tumbas. Y lo más importante en este caso es que se le representa como un hombre con cabeza de chacal.
Pero poco saben que en el santoral católico también figuró un perro: San Guineforte. Cuenta la historia que era un galgo de la diócesis de Lyon, en Francia, que vivió a mediados del siglo XIII.
La leyenda del Guineforte cuenta que pertenecía a un señor feudal. Un día el señor salió y dejó al perro solo con un de sus hijos, el menor.
Al regresar encuentra la cuna llena de sangre con el perro al lado; suponiendo que este había atacado al bebe, el hombre lo mató con un flechazo en el corazón.
Sin embargo, para pesar el señor, noto que había una serpiente en la cuna del infante y este estaba ileso. Al reparar en su error, el hombre le dio una sepultura digna al perro y al hacerse saber la historia por los lugareños comenzaron a peregrinar a la tumba para honrar a este mártir singular.
Observen en la foto, los niños en la parte superior y la serpiente a los pies del galgo. Sin embargo, luego la iglesia, a través del inquisidor Étienne de Bourbon consideró que el culto a un perro iba en contra de la doctrina cristiana, de modo que lo desenterró y quemaron sus restos.
Es interesante notar, como un dios de la mitología egipcia llega a tener un homólogo en la religión católica, aunque luego haya sido excluido.

¡Feliz jueves!